Como jóvenes pensamos en ocasiones que nuestros padres nos sobreprotegen, preguntan, cuando salimos, la hora de llegada, con quien estaremos o nos controlan el tiempo, y nos ponemos de mal genio por que ellos se preocupan por nosotros.

Puedo decirte que llegará el momento en el cuál no tendrás todo este tipo de situaciones, ese momento cuando dejes a tus padres y empieces la vida por tu cuenta.

Génesis 2:24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

El caso es que, antes de que todo eso ocurra tienes que prepararte para la vida adulta; y eso es precisamente una de las funciones de la adolescencia.

Ahora, no te engañes, no es cumplir una determinada edad y listo, la etapa de la independencia viene cuando aprendes a ver por ti mismo, a suplir todas tus necesidades sin la ayuda de papá y mamá.

Para obtener confianza de parte de tus padres, debes mostrar que realmente la mereces, cuando respondes apropiadamente y cuando cumples los preceptos de Dios en cualquier lugar y cualquier situación.

Muchos jóvenes se frustran porque sus padres no les dan la confianza que ellos quisieran, pero ¿Realmente son merecedores de esa confianza? Notemos lo que dice la Biblia:

2 Corintios 13:5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?

Examinarse y probarse si realmente cómo jóvenes estamos en la fe, andando correctamente, si hacemos lo que agrada a Dios podemos tener fácilmente un voto de confianza, puesto que dichas obras serían un gran testimonio para tus padres.

Ahora, sabemos que no hay hombre justo, Eclesiastés 7:20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque. Pero dice mucho el cómo actúas cuando tienes problemas o inconvenientes, si actúas mal en estas situaciones, estando en control, ¿Cómo sería sin estar con ese control? Así que, si quieres mayor confianza, debes tener una conducta que la merezca.

Ahora, esa libertad que quieres, ¿Para qué la quieres? Sí es para cumplir lo que enseña el escritor de hebreos, no dudes en que la tendrás, Hebreos 13:18 Orad por nosotros; pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo. Pero, sí es para otra cosa, ¿Por qué ignoras el consejo de Dios?

Recuerda: 1 Pedro 2:16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.

Algunos jóvenes ya perdieron esa confianza cuando actuaron de forma equivocada, haciendo cosas al escondido de sus padres, llegará el momento en que, cuando seas padre, colocarás también los límites, establecerás las normas en tu casa, mientras, debes lidiar con el hecho de haber actuado mal, aunque si haces lo correcto, recuperarás esa confianza y cuando la recuperes, no la arruines de nuevo.

¿Cómo se recupera? Demostrando que eres responsable, esta es la única manera de lograrlo.

Realicemos una lista y señala cada ítem que cumples y así sabrás como es la reputación que tienes frente a tener libertad.

  • Respetar las horas de llegada.
  • Ser puntual.
  • Ayudar con las tareas de la casa.
  • Mantener limpio tu espacio en casa.
  • Usar el teléfono y los medios sociales con moderación.
  • Cumplir lo que prometes.
  • Saber administrar el dinero.
  • Levantarte sin que tengan que sacarte de la cama.
  • Decir siempre la verdad.
  • Reconocer tus errores honestamente y disculparte.

Es una buena evaluación, observa cuántos de estos ítems sencillos cumples y así sabrás sí realmente mereces un poco más de libertad.

Sigamos el consejo de Dios:

Efesios 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

Que nuestra palabra tenga valor: Santiago 5:12 Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.

Decir la verdad siempre: Efesios 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.

Ser obedientes a nuestros padres: Colosenses 3:20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.

Y cuando logres tener aspectos espirituales según los ejemplos citados, podrás ver como tus padres confiarán más en ti: 1 Timoteo 4:15 Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.

Y si notas que, a pesar de tus esfuerzos tus padres no te dan el espacio que tu necesitas, entonces habla con ellos; pero recuerda, no exijas que confíen en ti, pregúntales más bien que les hace dudar.