Reflexionemos un poco sobre esto, ya que pareciera en algunos hogares que existe una guerra declarada entre los padres y sus hijos, los padres se molestan cuando sus hijos no hacen algunos deberes y lo hijos se molestan por la forma en como los padres los abordan y juzgan.

Analicemos un poco qué tipo de situaciones o que temas son los que más conflicto generan entre tus padres y tú.

  • Actitud.
  • Hora de llegada.
  • Alguna situación con un chico(a).
  • Tareas del hogar.
  • Tiempo Libre.
  • Ropa.
  • Amistades.
  • Otro, ¿Cuál? __________________________

Independiente de cuál sea la situación siempre se genera un ambiente hostil e incómodo con tus padres y puede que muestres o aparentes estar de acuerdo con lo que te dicen, pero esto no es lo Dios quiere.

Aunque la Biblia nos enseña que debemos honrar a nuestros padres (Efesios 6:2,3), también nos anima a desarrollar la “capacidad de pensar” la “facultad de raciocinio” Proverbios 1:2-4 Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes, 3. Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad; 4. Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura. Romanos 12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. De modo que es lógico que como joven te formes tus propia opiniones y que estas a veces no coincidan con las de tus padres.

Debemos aprender a formular esas diferencias, aprender a discutirlas con nuestros padres sin necesidad de generar un conflicto con ellos por estas diferencias. Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros(E) si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Lo más fácil a pensar es que tus padres son los que deben cambiar, de hecho, no eres el único que piensa en esto, si preguntas a un grupo de tus amigos todos estará de acuerdo contigo en esta situación, pero lo más fácil es que tu cambies, es a la única persona que puedes cambiar, así que si pones de tu parte ayudarás a que los ánimos se calmen y tus padres estarán más dispuestos a escuchar sin discutir.

Proverbios 11:17 A su alma hace bien el hombre misericordioso; Mas el cruel se atormenta a sí mismo.

Veamos algunas recomendaciones que pueden hacer que tus padres hasta se sorprendan.

Piensa antes de hablar: no sueltes lo primero que se te venga a la cabeza, en una situación de conflicto favorece más que escuches con atención cualquier reclamo a que respondas a la ligera, a veces los padres hacen este tipo de reclamos cuando no se sienten respetados por sus hijos o simplemente esperan un reconocimiento honesto por su ardua tarea en cuidar a sus hijos, por ayudarlos en ciertas cosas, así que, responder ligeramente puede provocar heridas innecesarias en la relación con tus padres.

Favorece más una respuesta donde expreses honestamente que has cometido algún error, presentar excusa y hacer lo que se indique, notarás como el rostro de tu madre o padre cambia completamente y se sentirán apoyados y confirmados frente a la situación que sufren.

Habla con respeto: cuando nuestros padres llegan al cuarto buscando respuestas frente a cualquier situación, debes dejar a un lado lo que estas haciendo, el libro, el instrumento, la computadora o lo que sea que estés haciendo para prestar debida atención y responder conforme a los que Dios espera de ti, hacerlo con un buen gesto, con una actitud humilde te garantizará que tus padres te comprendan y ayuden cuando tu más necesites de ellos.

No coloques tus ojos en blanco, no hagas gestos de fastidio, no subas el tono de tu voz o muestres algo que pueda ser grosero, se humilde y busca la manera que la relación con tus padres sea siempre la mejor.

Proverbios 30:17 El ojo que escarnece a su padre Y menosprecia la enseñanza de la madre, Los cuervos de la cañada lo saquen, Y lo devoren los hijos del águila.

Y si piensas en ese momento que vas a explotar, realiza una oración silenciosa a Dios. Nehemías 2:4 Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos, Ahora, no le pidas a Dios que tus padres no te molesten, pide que Dios te ayude para controlarte y así el problema no se agrande sin necesidad. Santiago 1:26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.

Escucha con atención: Proverbios 10:19 En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente. En vez de nosotros querer hablar mucho justificándonos, más bien debemos prestar atención, escuchar más, ya que cuando empezamos a contradecir todo solo estamos empeorando las cosas.

Recordemos lo que el sabio Salomón recomienda, Eclesiastés 3:7(b) …tiempo de callar, y tiempo de hablar;

Pide perdón: cuando haces algo que provoca discusión, lo correcto es que nos disculpemos, Romanos 14:19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.

Si te parece difícil disculparte frente a frente, mientras aprendes, escribe una nota, donde te disculpes por un malentendido.

Pero no te quedes en eso, debemos ir más allá, hacer lo posible para que no se vuelva a repetir esa situación Mateo 5:41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, vé con él dos.

Pensemos en esto, las familias felices no son las que nunca tienen desacuerdos, son aquellas que aprenden a resolver sus situaciones y a crecer juntos dando lo mejor de sí cada día.

Dios mismo nos dice: Proverbios 20:3 Honra es del hombre dejar la contienda; Mas todo insensato se envolverá en ella.

Para meditar: ¿En qué te beneficia a ti aprender a hablar con tus padres?