Debemos de trabajar juntos para construir un mejor futuro para nuestros hijos, las relaciones con ellos deben ser fuertes, deben tener como base la confianza.

Los padres deben crecer con los hijos, deben empoderar a sus hijos en todo momento, enseñar que la responsabilidad más importante de ellos es hacia Dios, luego, hacia ellos mismo, después, hacia nosotros como sus padres. Solo cambiando el orden de prioridades, entendemos y entenderán que la vida se debe vivir con responsabilidad, se vive para tener un mejor mañana.

A los hijos, desde pequeños, se les debe tratar como adultos, delegar funciones y responsabilidades en la medida que crecen y explicarles siempre la finalidad de cada decisión que toman y las repercusiones que conlleva cada una de esas decisiones.

La mala administración de un hogar se descubre que lo enseñado no es consecuente con lo vivido, los padres a veces parece que disfrutan colocar reglas a los hijos, pero ellos no quieren vivir bajos esas reglas, (Mateo 23:4) Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.

Que enseñarles a nuestros hijos para que recuerden:

Los padres centran su trabajo a veces en que los hijos sean buenos académicamente, sean exitosos en alguna materia, que pasen calculo, matemáticas, español o inglés, pero recuerde, se nos confió algo mucho mas importante, algo mucho mas grande, se nos confió preparar personas para que en un futuro tomen las mejores decisiones, pasen de la dependencia hacia la independencia.

La meta para con nuestros hijos deben ser la que enseña Dios, (1 Timoteo 1:5) Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, nosotros estamos trabajando para alcanzar una meta más alta que simplemente producir descendientes que nos hagan sentir orgullosos.

Tenemos la esperanza de que nuestros hijos van a conocer a Dios, saber y creer que Dios nos ama a todos, (1 Juan 4:16)Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

Estas deben ser nuestras metas, y las de todo el mundo, pero lamentablemente el mundo tiene otro punto de vista.

Antes que salga por esa puerta enséñale:

  1. Enséñale el amor de Dios en Cristo Jesús: El evangelio es lo único que importa, esta por encima del doctorado o premio nobel más importante de la tierra, enséñale quien realmente paga por nuestro pecados, ya que en el momento final de su vida no importara nada más, (Juan 3:16) ​Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:17)Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El no reconocer esto, hará que ellos paguen por sus pecados en un terrible sufrimiento y dolor eterno, lejos de la presencia de Dios y por toda la eternidad. Muéstrale esta verdad a tu adulto joven, muéstrale a Jesús cada día.
  2. Enséñales a temer a Dios y a vivir para Su gloria: (Deuteronomio 6:5-9) ​Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. (Mateo 22:37)Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Recordemos lo que dice Dios en (Proverbios 1:7) ​El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Amonestaciones de la Sabiduría. Aunque tus hijos conozcan muchos hechos sobre el mundo físico, hablen con fluidez cinco idiomas, tengan un magister o doctorado en algo y no amen al Señor y le adoren como es, no saben nada, todavía son ingenuos. Comprendamos bien el termino, una joven adulta es ingenua cuando actúa de una forma cuando esta con sus padres y de otra forma cuando esta sin ellos. Los padres no pueden hacer a sus hijos sabios, solo lo puede hacer Dios, por eso enséñeles a temer y a vivir para Dios. No podemos obligar a nuestros hijos a ser sabios, dejar de ser ingenuos, pero lo que si podemos hacer es mostrarles continuamente las maravillas del Señor, quien es nuestra sabiduría y justicia, (1 Corintios 1:30)Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; podemos dejar en claro que la elección es de ellos, ellos deberán elegir entre lo sabio e insensato, entre el gozo y la desesperación, entre la bendición y la angustia; pero podemos orar para que tomen la mejor decisión, para que las palabras de Dios que van constantemente hable a sus corazones directamente.
  3. Muéstrales cómo poner a los demás por encima de ellos mismos: sin la obra del Espíritu Santo, todos somos egocéntricos. (2 Timoteo 3:2-5) ​Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, el mundo refuerza esto constantemente, en el egocentrismo. Dios enseña claramente que debemos negarnos a nosotros mismos, que debemos dejar todo este tipo de cosas atrás y seguir el ejemplo del Señor, (Hebreos 12:2) ​puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. El no busco complacerse, mas bien dejo ejemplo de servirnos los unos a los otros, (Romanos 15:2) ​Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación. (Romanos 15:3) ​Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. (Filipenses 2:3) ​Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; (Filipenses 2:4) ​no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. (Filipenses 2:5) ​Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, (Filipenses 2:6) ​el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, (Filipenses 2:7) ​sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; (Filipenses 2:8) ​y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Jesús considero a muchos hombres pecadores sus hermanos, procuró el gozo de ellos, antes que su propio gozo. Si queremos que nuestros hijos sean maduros, debemos instarles, enseñarles a no ser egocéntricos.
  4. Ayúdales a comunicarse con sabiduría y humildad: Las palabras son extraordinariamente poderosas, antes que nuestros hijos salgan por la puerta a enfrentar un mundo lleno de pecado, debemos sembrar en ellos la necesidad de una comunicación como espera Dios, (Proverbios 18:21) La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos. Tristemente estas habilidades de comunicación están muy ausentes en nuestra juventud actual, solo vasta los programas de televisión que ellos ven, cargados de chismes, mentiras, malas palabras, etc. Todo aquello que entorpece la correcta comunicación entre ellos y sus compañeros. Incluso cuando aprenden a hablar sabiamente, lo hacen para beneficio propio, cayendo en el error del punto anteriormente tratado. El lenguaje debe caracterizarse por ser misericordioso, gentil, desinteresado, amable. Podemos enseñar a nuestros hijos a decir gracias en 12 idiomas diferentes, pero si su corazón realmente no esta conquistado por Dios, es vacío y sin provecho para él. Miremos lo que dice Dios, (Mateo 12:34) ​¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Antes de que el lenguaje sea realmente genuino y misericordioso, son sus corazones los que deben ser transformados. Debemos enseñar a nuestros hijos el arte de evitar las ofensas innecesarias, (Proverbios 16:19)Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios. (Proverbios 17:14) ​El que comienza la discordia es como quien suelta las aguas; Deja, pues, la contienda, antes que se enrede. (Proverbios 20:3)Honra es del hombre dejar la contienda; Mas todo insensato se envolverá en ella. (Proverbios 26:21)El carbón para brasas, y la leña para el fuego; Y el hombre rencilloso para encender contienda. Y del lenguaje descuidado e iracundo, (Proverbios 12:16)El necio al punto da a conocer su ira; Mas el que no hace caso de la injuria es prudente. (Proverbios 13:3)El que guarda su boca guarda su alma; Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad. (Proverbios 16:32)Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad. (Proverbios 21:23). Necesitan aprender a escuchar de manera activa y cuidadosa (Proverbios 18:3; 20:5) y a edificarse mutuamente con palabras alentadoras (Proverbios 12:25; 15:7; 25:11). Debido a que es inevitable que ellos compartan con personas del mundo, debemos enseñarles que resuelvan conflictos de manera bíblica (Romanos 12:18)Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. Siendo sinceros, confesando las faltas y dando el perdón (Proverbios 19:11) La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa. (Efesios 4:32) ​Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo. Y enfrentando el pecado de manera considerada (Proverbios 27:6)Fieles son las heridas del que ama; Pero importunos los besos del que aborrece. (Gálatas 6:1)Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Pero esto solo se va a lograr cuando ellos primero comprendan que han sido amados y perdonados por los errores cometidos (Lucas 7:36- 47).
  5. Enséñales el Diseño de Dios para el sexo y el matrimonio: En proverbios hay largas secciones dedicadas a advertir a los jóvenes contra los peligros de la inmoralidad sexual, a la vez que les exhorta a buscar la plenitud dentro del matrimonio (Proverbios 2:16-19; 5:1-23; 6:20-35; 7:1-27) el deseo de casarse muchas veces los motiva a procurar la madurez y la responsabilidad.
  6. Enséñales a escoger a sus amigos con cuidado: (1 Corintios 15:33) ​No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. Después del prólogo, el libro de proverbios exhorta al joven a que evite compañeros necios y a que no ceda a la presión de grupo (Proverbios 1:10-19; 29:25; 13:20). Al joven también se le instruye sobre cómo ser un verdadero amigo: (Proverbios 17:17)En todo tiempo ama el amigo, Y es como un hermano en tiempo de angustia. (Proverbios 27:9)El ungüento y el perfume alegran el corazón, Y el cordial consejo del amigo, al hombre. (Proverbios 27:10) ​No dejes a tu amigo, ni al amigo de tu padre; Ni vayas a la casa de tu hermano en el día de tu aflicción. Mejor es el vecino cerca que el hermano lejos.
  7. Permíteles practicar la toma de decisiones en la edad adulta: a veces los padres asfixian a sus hijos, no los quieren dejar tomar sus propias decisiones, de aprender a ser persona adulta, y esto genera graves problemas cuando los padres faltan, se convierten en adultos dependientes de otros, pierden la oportunidad frente a los demás y terminan siendo esclavos de otras personas, (1 Corintios 13:11)Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.
  8. Enséñales el verdadero valor del trabajo duro y del dinero: miremos la formula espiritual que debemos enseñar a nuestros hijos, (Proverbios 10:4)La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece. (Proverbios 12:24)La mano de los diligentes señoreará; Mas la negligencia será tributaria. (Proverbios 22:29)​¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición. Los diligentes prosperan, los perezosos no logran nada. Pero con deseos y propósitos espirituales, ya que pueden caer en condenación, (1 Timoteo 6:9)Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; (1 Timoteo 6:10)​porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. El Señor Jesús fue aún mas claro en este aspecto, (Mateo 6:24)Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Recuerde que antes de enseñar a nuestros hijos el valor del trabajo duro y del dinero, debemos enseñarles el valor y el trabajo duro por las cosas de Dios, que busquen la mayor riqueza que puede obtener el ser humano, una eternidad con Dios. Advertir (Marcos 8:36)Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Así que antes que salga por esa puerta, enséñale como debe salir.