Es un placer para nosotros, como iglesia del Señor, iniciar de nuevo con un reto especial para las esposas; esperamos sea de gran ayuda en sus vidas. Les solicitamos antes de iniciar, el favor de realizar los siguientes compromisos, los cuales son con Dios. Ora constante y fervientemente al Señor para que te ayude.

1. Me comprometo a no decir nada negativo de mi esposo… ni a mi esposo, ni a nadie más (sobre mi esposo).

2. Me comprometo a decirle a mi esposo una cualidad que admiro de él diariamente… y compartirlo también con otra persona.

3. Me comprometo a cumplir este reto independientemente de mis emociones y de las conductas de mi esposo hacia mí.

Como cada día contiene pasajes de las Escrituras, te invitamos a que los leas y medites en ellos antes de llevar a cabo la actividad propuesta. ¡Acompáñanos!… A partir de Mañana empezarás a recibir los retos, no dejes de seguirlos diariamente.

(Proverbios 31:10) Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.

(Proverbios 31:11) El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.

(Proverbios 31:12) Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.

(Proverbios 31:13) Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos.

(Proverbios 31:14) Es como nave de mercader; Trae su pan de lejos.

(Proverbios 31:15) Se levanta aun de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas.

(Proverbios 31:16) Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos.

(Proverbios 31:17) Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.

(Proverbios 31:18) Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.

(Proverbios 31:19) Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.

(Proverbios 31:20) Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.

(Proverbios 31:21) No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.

(Proverbios 31:22) Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido.

(Proverbios 31:23) Su marido es conocido en las puertas, Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.

(Proverbios 31:24) Hace telas, y vende, Y da cintas al mercader.

(Proverbios 31:25) Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir.

(Proverbios 31:26) Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua.

(Proverbios 31:27) Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde.

(Proverbios 31:28) Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba:

(Proverbios 31:29) Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas.

(Proverbios 31:30) Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.

(Proverbios 31:31) Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.