Mat 26:17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?

Mat 26:19 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.

Introducción

Algunos hermanos han considerado estos versículos como fuente absoluta y total para proclamar un “mandamiento”, que, según su juicio, dice existir en los versículos que se mencionan. Ahora, es importante considerar cada versículo y palabra que se dice, notar si ésta está en modo “mandamiento” y/o comprender cual es la intención detrás de cada versículo.

Hay que partir de la premisa que no todo lo que se dice en la biblia está en modo “mandamiento” – hay ciertas cosas que estos hombres omiten, y tomando una palabra hacen de ella una doctrina, sin razón que la sustente y crean lo que los fariseos en tiempos antiguos hacían, colocar más su atención en los rituales que en las cosas de Dios.

Mat 15:2 ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.

Algunos hermanos consideran más importante el ritual que el corazón. ¡Grave error!

Mat 15:7-9 7Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: 8Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. 9Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.

Considere Mateo 26:17

Vamos a observar primero Mateo 26:17:

Mat 26:17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua?

En este versículo se evidencia varios aspectos, uno de ellos es la celebración de la pascua judía, o fiesta de panes sin levadura.

Los discípulos de Jesús llegan donde el Señor y le preguntan ¿Dónde quieres que preparemos para que comas la pascua? – ahora, podemos preguntar ¿Qué discípulos les preguntaron al Señor esto? ¿Eran los doce? ¿Cómo pueden los hermanos que enseñan tal cosa afirmar que si eran los doce? – Analicemos más fondo:

La palabra preparar es una acción, un verbo transitivo, dicho verbo, aunque presente, debemos considerar en que modo se encuentra, para determinar si es un mandamiento o no en este versículo:

ἑτοιμάσωμεν, primera persona plural del aoristo primero de subjuntivo en voz activa del verbo ἑτοιμάζω, preparar, generalmente lleva un acusativo como objeto de la acción verbal, aunque aquí tiene un objeto en dativo (σοι) seguido por un infinitivo, aquí equivale a que preparemos[1]

Una voz activa en el griego es lo siguiente: En la voz activa, el sujeto realiza, produce o experimenta una acción o existe en el estado expresado por el verbo. Este verbo “preparar” seguido por un infinitivo, no está en modo mandamiento, esta en modo activo, de acción. Donde los sujetos llevan a cabo la acción, pero no es mandamiento expresado, ejemplo o inferencia para determinar que “solo los hombres están «mandados» a preparar la cena del Señor”.

Ahora, analicemos el siguiente pasaje:

Mateo 26:20

Mat 26:19 Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.

El relato sigue sin interrupción, vinculando lo que sigue con lo que antecede mediante la conjunción καὶ, y; seguida de ἐποίησαν, tercera persona plural del aoristo primero de indicativo en voz activa del verbo ποιέω, hacer, aquí como hicieron; los μαθηται, sustantivo considerado reiteradamente y que significa discípulos; con el adverbio ὡς, que equivale a como; συνέταξεν, tercera persona singular del aoristo primero de indicativo en voz activa del verbo συντάσσω, que literalmente equivale a disponer junto, de ahí ordenar, aquí como ordenó, seguido del pronombre personal αὐτοῖς, les; Jesús, y ἡτοίμασαν, tercera persona plural del aoristo primero de indicativo en voz activa del verbo ἑτοιμάζω, preparar, aquí como prepararon, τὸ πάσχα, la Pascua[2].

Es importante seguir notando que el verbo no se ha modificado para convertirse en un mandamiento, sigue dándose en modo activo y para el tiempo de ellos. Una acción que se dio en el momento por una instrucción dada por el Señor y que tuvo su cumplimiento y final solo en el tiempo que se dio. No es permanente o autoritativo para observancia en la iglesia. O se infiere que esto es una práctica que la iglesia deba seguir.

Encontrado el lugar que ya estaba dispuesto, los discípulos sólo tuvieron que completar los preparativos, como era el sacrificio del cordero, la elaboración de las salsas que lo acompañaban, la adquisición de los vegetales que se comían con el cordero y el vino para las copas que se servían durante la cena. La conclusión de Mateo es sencilla pero enfática: καὶ ἡτοίμασαν τὸ πάσχα “y prepararon la Pascua”. Al final del día estaba todo dispuesto para celebrarla[3].

Consideremos lo siguiente:

¿Las mujeres participaban en la elaboración del Pan para la pascua judía?

En el Nuevo diccionario bíblico ilustrado dice los siguiente:

La cocción del pan era habitualmente un trabajo reservado a las mujeres (Gn. 18:6; 1 S. 8:13; Lv. 26:26; cfr. Jue. 6:19). En las grandes mansiones era trabajo de esclavos, aunque en las ciudades había panaderos que vendían el pan (Jer. 37:21; cfr. Os. 7:4, 6). En la Ley se enumeran las diferentes maneras de pan que se podían ofrecer a Jehová (Lv. 2)[4].

Heb. 644 ophim, אֹפִים, raíz prim. «cocinar, hornear, hacer pan»; gr. sitopóios, σιτοπόιος. En los tiempos primitivos, la elaboración del pan corría a cargo de la mujer. Solo las grandes casas y palacios disponían de panaderos. En Egipto, el faraón tenía un siervo que recibía el nombre de «jefe de los panaderos» (Gn. 40:1–22; 41:10)[5].

En el Israel previo a la monarquía, la preparación del pan era tarea de las mujeres de cada hogar, fuera la dueña de la casa (Gn. 18:6) o una de las hijas (2 Sam. 13:8; Jer. 7:18; 44:19; Mt. 13:33). P.ej. Sara, esposa de Abraham, preparaba panes cociéndolos bajo los rescoldos (Gn. 18:6). Samuel anunció a los israelitas que si querían tener un rey, este tomaría de sus doncellas para que le fuesen «amasadoras» (1 S. 8:13, el mismo término que en Gn. 40:1–22).

Era demasiado frecuente y común que las mujeres se encargaran de esta tarea, de esta labor en la época judía. Por lo tanto, considerar los contextos anteriores como mandamiento, ejemplo o inferencia para determinar que el pan y el fruto de la vid de la cena del Señor deben ser preparados por hombres y solo por estos, es decir algo que la biblia no enseña. Solo es cuestión de una acción dada por unos individuos que lo realizaron, lo cual no lo convierte en regla.

Ahora, preguntamos: si este asunto es algo que debiera observarse, ¿por qué no se nota en la práctica del libro de hechos, de la iglesia primitiva?

Si realmente esto fuera necesario e importante de observar, hubiese sido explicito y directo como todo lo demás que se habla de la cena del Señor. Donde se observa clara y contundentemente acerca de cada cosa.

Conclusión

Esperamos en Dios que este breve estudio ayude a muchos a comprender este punto. A dar respuesta a este interrogante que plantean algunos. Solo podemos apreciar que el mal uso de la palabra de Dios provoca en los hombres una distorsión que afecta el verdadero mensaje del Señor. No permita que esto ocurra.

[1] Pérez Millos, S. (2009). Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento: Mateo (p. 1817). Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE.

[2] Pérez Millos, S. (2009). Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento: Mateo (p. 1823). Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE.

[3] Pérez Millos, S. (2009). Comentario Exegético al Texto Griego del Nuevo Testamento: Mateo (p. 1824). Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE.

[4] Ventura, S. V. (1985). En Nuevo diccionario bíblico ilustrado (p. 883). TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

[5] Ropero Berzosa, A. (Ed.). (2013). En Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia (2a Edición, p. 1887). Viladecavalls, Barcelona: Editorial CLIE.