«Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos.» (1 Corintios 10:11).
Pablo le recordó a Timoteo la importancia de las Escrituras del Antiguo Testamento que había aprendido desde su niñez:
«Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.» (2 Timoteo 3:14-17).
De todos los libros del Antiguo Testamento, esto es especialmente cierto para el libro de los Salmos. El valor de los Salmos para el cristiano es tan grande que debemos hacer lo posible por familiarizarnos más con ellos. Permítame explicar por qué…




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