Firmeza ante la Disciplina y Constancia en la Carrera
Texto Base: Hebreos 12:1-29
Introducción
Conozco personalmente a un hermano que usaba siempre la frase «seamos hombres de verdad«, lamentablemente cuando le toco comportarse como uno cuando fue disciplinado, declino en su servicio a Dios. Al final, solo fueron palabras vacías y su declaración quedó sin base.
En la actualidad, muchos confunden la «fortaleza varonil» con la arrogancia o la autosuficiencia. Se predican sermones valientes, pero se vive una fe quebradiza. El autor de Hebreos escribe a una comunidad tentada a retroceder ante la presión. El capítulo 12 no es solo una invitación al consuelo, sino una demanda de resistencia espiritual. Hoy analizaremos qué significa ser un «hombre fuerte» a la luz de la Palabra, y cómo la verdadera hombría bíblica se demuestra no en el púlpito, sino en la sumisión a la disciplina y en la fidelidad en la prueba.
I. La Carrera de la Resistencia, no de la Apariencia (Hebreos 12:1-2)
La vida cristiana es descrita como una agon, una carrera de larga distancia que demanda despojo y enfoque.
- El despojo de los pesos: Muchos hermanos «fuertes» están cargados de orgullo. La Biblia dice: «despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia» (Hebreos 12:1). El orgullo de creerse «maestro» impide ser «discípulo».
- La mirada en el Blanco: El verdadero varón no mira su propio prestigio, sino a Jesús, el «autor y consumador de la fe» (Hebreos 12:2). Jesús sufrió la contradicción de pecadores y la cruz sin abandonar Su misión.
- ¿Qué diría Pablo? Él diría: «Todo lo sufro por amor de los escogidos» (2 Timoteo 2:10). El que deja de servir porque se le llamó la atención, nunca estuvo corriendo para Cristo, sino para su propio ego.
II. La Disciplina: El Crisol que Separa a los Hijos de los Ilegítimos (Hebreos 12:5-11)
El abandono de la obra tras una reprensión es la evidencia más clara de una falta de entendimiento sobre la paternidad de Dios.
- La exhortación olvidada: Muchos olvidan que la disciplina es una prueba de amor. «Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor» (Hebreos 12:5; Proverbios 3:11).
- Hijos vs. Bastardos: El término griego nothoi (bastardos) se usa para quienes no aceptan la corrección. «Si se os deja sin disciplina… entonces sois bastardos, y no hijos» (Hebreos 12:8).
- Un varón que se ufana de su fuerza pero huye ante la disciplina, está actuando como un extraño a la familia de Dios.
- El fruto apacible: La disciplina no es para destrucción, sino para que participemos de Su santidad y dé «fruto apacible de justicia» (Hebreos 12:11). Apartarse de la iglesia es rechazar el proceso de santificación de Dios.
III. El Llamado a la Acción: Prohibido el Aislamiento (Hebreos 12:12-15)
El texto es imperativo: ante el cansancio o la herida del orgullo, la orden no es retirarse, sino fortalecerse.
- Levantar las manos caídas: «Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas» (Hebreos 12:12). Es un eco de Isaías 35:3. El cristiano herido no se esconde; se fortalece en la congregación.
- Hacer sendas derechas: El que se aparta para «estudiar en casa» por resentimiento, está haciendo que lo cojo se salga del camino (Hebreos 12:13).
- El peligro de la amargura: «Mirad bien… que ninguna raíz de amargura brotando, os estorbe» (Hebreos 12:15). La apatía espiritual y el aislamiento son síntomas de una raíz de amargura que contamina a la familia y a la iglesia.
- ¿Qué diría Pedro? Tras ser reprendido duramente por Jesús (Mateo 16:23) y por Pablo (Gálatas 2:11), Pedro no abandonó la obra. Él escribió: «Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo» (1 Pedro 5:6).
IV. El Carácter de los Hombres que Dios Necesita
Dios no necesita hombres que solo hablen, sino hombres que permanezcan.
- Como Elías: Que a pesar de su depresión, escuchó el silbo apacible y volvió a la brecha para ungir reyes y profetas (1 Reyes 19).
- Como Juan: El «hijo del trueno» que aprendió el amor y la disciplina, permaneciendo fiel hasta su muerte, sin dejar de testificar por la Palabra de Dios (Apocalipsis 1:9).
- La Iglesia es el monte Sion: No podemos sustituir la comunión de los santos (Hebreos 12:22-24) por un estudio privado alimentado por el despecho. La iglesia es la «congregación de los primogénitos».
Aplicaciones Prácticas
- Examen de Conciencia: Si usted ha dejado de servir porque fue disciplinado, su servicio era para usted mismo, no para el Señor. Arrepiéntase y regrese a su puesto.
- Definición de Hombría: Un varón fuerte en la iglesia es aquel que sabe decir «perdón, me equivoqué» y continúa trabajando con más celo que antes.
- Compromiso con la Asamblea: La Biblia prohíbe dejar de congregarse (Hebreos 10:25). El «estudio en casa» por apatía es desobediencia directa a Dios.
- Respuesta ante la Prueba: Use la disciplina como un escalón, no como una excusa para la apostasía silenciosa.
Conclusión
Hermanos, el Reino que hemos recibido es inconmovible. «Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia» (Hebreos 12:28).
Dios no busca gigantes de púlpito que se desmoronan ante la primera crítica. Busca hombres y mujeres que, como el oro pasado por fuego, salgan purificados de la disciplina. Si usted se siente herido por la corrección, no mire al hombre que lo corrigió; mire al Dios que lo ama tanto que no lo deja permanecer en el error. ¡Levántese, fortalezca sus rodillas y sigamos corriendo la carrera! Porque «nuestro Dios es fuego consumidor» (Hebreos 12:29) y Él demanda un servicio sincero, constante y humilde.




0 comentarios