Algo muy importante que debemos tener en cuenta con respecto a la oración, es que el poder no lo tiene quien ora, sino a quien estamos orando “Dios”

Mateo 7:7-8 7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
8Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

Cuando nuestras peticiones son conforme a la voluntad de Dios, encontraremos respuestas de parte de él.

1Juan 5:14«Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.»

Su respuesta no siempre va a ser un “sí”, pero de lo que si debemos estar seguros es que estas van conforme a nuestro bienestar. ¡Ahora!, según la voluntad de Dios ¿qué crees tú que Dios espera de nuestras oraciones como esposas?

Lo primero que encontramos en la palabra de Dios acerca del papel de la esposa es “ser ayuda idónea para su esposo”

Génesis 2:18 «Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.»

Dios hizo a la mujer con grandes habilidades intelectuales y físicas para que pueda ser esa ayuda perfecta para él.

Entonces, como mujer que debe ser la ayuda idónea de su marido, debe estar preparada para serlo. Y es aquí, donde a través de la oración llegamos a Dios para ser transformadas por él según su voluntad.

Una oración que agrade a Dios es cuando una mujer llega humillada a los pies del señor, pidiendo cambios y transformación en su vida, para que ésta sea de agrado para Dios y de gran beneficio para su esposo.

Santiago 4:10 «Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.»

Invitación para hoy: Pídele a Dios que te ayude a ser esa ayuda idónea que necesita tu esposo.