Hay momentos difíciles, cansancio por las arduas tareas y quehaceres diarios, no quieres hablar con tus padres del cómo fue tu día, ¿Qué puedes hacer cuando tus padres insisten en hablar contigo?

Bueno, vamos a emplear el mismo modo con el ejemplo anterior, analizando diferentes opciones y su respuesta a la luz de las sagradas escrituras.

  1. Negarse a hablar.
  2. Ceder de mala gana.
  3. Hablar, pero de otro tema.

¿Cuál crees que sería la mejor opción?, bueno, si elegimos la opción (a) nuestro estrés y cansancio continuará, y peor aún podemos generar un ambiente difícil y pesado, luego los arrepentimientos y así sucesivamente, hasta no poder más y generar un conflicto.

Proverbios 29:11 El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega.

Los padres caen en la incertidumbre del porque usted no quiere hablar e incluso empiecen a desconfiar de usted y empezarán a buscar respuestas, como resultado tendrá una situación bastante molesta que puede finalizar en un disgusto mutuo e intercambio de malas palabras y errores de parte y parte.

Ahora, como el ejemplo anterior, puede pensar que la opción (b) es la mejor, ceder de mala gana, con cansancio, con disgusto por aquel momento, pero recordemos lo que dice Dios: 2 Corintios 8:12 Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.

¿Y que de la opción (c)?, bueno, piense por un momento que puede tener un intercambio bastante tranquilo cuando usted le indica a sus padres que esta fatigado(a) y desea hablar de otra cosa, que pueden abordar el tema mas adelante, los padres quedarán satisfechos por hablar con usted y de su franqueza y usted no se vera sumergido(a) en una situación estresante, recordemos: Filipenses 2:4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

Desde ya prepárate para cuando surja cualquiera de estas situaciones, y la próxima vez que tus padres quieran hablar de algo contigo o tu quieras hablar con ellos, elije sabiamente, porque las palabras que nosotros decimos o las acciones o decisiones que tomemos, sí importan.

Job 33:3 Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, Y lo que saben mis labios, lo hablarán con sinceridad.

Pensemos muy bien lo que decimos y en cómo lo decimos, y lo que hacemos y en cómo lo hacemos, Colosenses 4:6 Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. Nuestros padres merecen el respeto de nuestra parte, ellos no son nuestros enemigos, son nuestros aliados y cuando vamos a un combate, necesitamos de esos aliados para enfrentar cualquier situación en nuestras vidas.

Cuan importante es seguir el consejo de Dios: Proverbios 25:11 Manzana de oro con figuras de plata Es la palabra dicha como conviene.

Y más aún escuchar y entender a nuestros padres: Job 12:12 En los ancianos está la ciencia, Y en la larga edad la inteligencia.