En el evangelio de Mateo, el Señor Jesús nos deja una gran enseñanza sobre el cómo debemos edificar las personas nuestros hogares, para que estos no sean derribados por situación alguna que se presente, considerando siempre el principio fundamental de todo, Dios es el formador, creador de la institución más importante de la tierra, eso es el hogar.

Mateo 7:24-29 24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

Aquel que escucha las palabras de Dios, y sobre estas edifica su casa, siendo la principal piedra de fundamento, Cristo mismo, es aquel hombre prudente que piensa en el bienestar mismo de su familia.

Es importante considerar que los vientos, los ríos, las lluvias y tormentas, pueden dar con ímpetu en nuestro hogar, pero al tener el fundamento esencial, este soportará todos estos embates que se presente con el objetivo de derribar nuestro hogar.

Cristo es la roca, observemos la declaración que hace el apóstol Pedro frente a esta gran verdad:

Mateo 16:16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Mateo 16:18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Su iglesia, es la casa de Dios, el hogar de Dios en la tierra:

Isaías 2:3 Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová

Si la iglesia se fundamenta sobre la roca, la cual es Cristo, no prevalecerá frente a cualquier dificultad que se presente.

Si nuestros hogares se fundamentan sobre la roca, la cual es Cristo, no será derribado por nada de este mundo.

Mateo 19:6 Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

Si nuestra relación esta soldada, unida, pegada por Dios, no existirá hombre alguno o mujer alguna o situación alguna que podrá despegar, desunir, desoldar dicha relación.

ROCA

Gálatas 5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Un hogar con fundamento de Cristo, el cual habla del amor, será un hogar capaz de soportar todas las situaciones.

Un hogar con Cristo, es un hogar en Paz, es un hogar donde la paciencia reinará, donde siempre se procurará el bien y donde los unos por los otros tendrán bondad.

Un hogar con Cristo tendrá su certeza y convicción en Dios, se sostendrá como manteniendo al invisible.

Un hogar con Cristo tendrá mansedumbre, la capacidad misma de ser buenos y humildes, alejados del orgullo y los prejuicios.

Un hogar con Cristo tendrá suficiente templanza, suficiente madurez para afrontar los desafíos diarios.

ARENA

Gálatas 5:19-21 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,20idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías,21envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Un hogar sin Cristo, estará lleno de plagas, lleno de incertidumbre y malos caminos, malas prácticas, malos momentos.

Existirá todo lo contrario a la felicidad, ya que siempre será golpeado y fácilmente derribado por el pecado, que, sin piedad, afecta y daña todo lo bueno y agradable delante de Dios.

Una de las cosas que podemos ver como vientos, tormentas y ríos, son los pecados mismos, aquellos que afectan la estructura del hogar.

Considere por un momento, ¿Cuál cree usted que es el mejor escenario para vivir con esperanza y dicha delante de Dios?

Piense por un momento y reflexione, Dios, Cristo, debe ser nuestro fundamento, debe ser nuestra prioridad en el hogar; abra su puerta y permítale entrar. Revise cada palabra según el texto citado Gálatas 5:19-21, imagino que no desea usted que esto se adentre en su hogar, que estos vientos derriben sus paredes y que la lluvia inunde su vida y que los ríos dispersen su heredad, porque sabe muy bien que al ocurrir esto, quedará sin nada, quedará por siempre en ruinas.